Licenciado En Producción Agropecuaria, Posgrado en Pedagogía y Docencia Universitaria; Laico Colombiano Comprometido con la Labor Docente.
27/02/2009
Y Algo Más
Se han detectado efectos adversos con la píldora del día despues
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Cortesia Catholic.net |
Día del Niño: el miedo de traer hijos al mundo
Fuente: yoinfluyo.com
Autor: Raúl Espinoza Aguilera
Desde hace más de medio siglo, se ha venido sembrando un miedo por traer hijos a la tierra. Mejor dicho, una especie de psicosis que raya en el terror o pavor histérico contra la vida humana.
Hay un sistemático “bombardeo” a través de los medios de comunicación (periódicos, revistas, radio, televisión, cine…) para alarmar a la población sobre el crecimiento demográfico, como en décadas anteriores se asustaba a cierta clase de gente con el mito de que el día menos pensado “nos iban a invadir los marcianos”.
Ahora suena de risa, pero había personas que se lo creían firmemente. Hoy ocurre lo mismo. Esta mentalidad antinatalista ha permeado en forma notable en nuestra sociedad. Parecería que “estar a la moda” es tener cuando más un solo hijo, o bien, tener un par de perros gordos.
También hay matrimonios jóvenes que prefieren invertir su dinero, en vez de tener descendencia, en comprar un buen departamento, una casa de campo, coches costosos, computadoras de vanguardia, aparatos eléctricos, joyas, ir a buenos restaurantes, o quizá, realizar largos viajes por el mundo…
En definitiva, se trata de pasarla “lo mejor posible”, en una vida de derroche y de placeres sensibles, y tal vez, a los treinta y muchos o a los cuarenta y tantos, plantearse el tener un hijo. Es común que cuando esto ocurre, los cónyuges han perdido su fertilidad o el médico les comenta que sería un embarazo de alto riesgo… ¡y se les fue la vida sin tener hijos!
Un importante papel lo juegan algunos médicos sin ética que, casi de inmediato, al nacer el primer hijo, les recomienda al nuevo matrimonio que ella se ligue las trompas, o bien, que él se haga la vasectomía. También es común que se les asuste y se les diga que las paredes de la matriz probablemente no resistirán otro embarazo y se podría poner en grave riesgo la salud de la madre.
Se les presenta toda una “novela trágica” para que, a fin de cuentas, acepten que la mujer sea operada y se le extirpe la matriz, en la mayoría de los casos sin una fundamentación científica y verificable; utilizando la mentira y el engaño, y aprovechándose de la ignorancia del matrimonio en esta materia.
Ese dinero “sucio” va, en buena medida, a parar a los bolsillos de esos doctores que se dedican a la Medicina con fines mercantilistas, y no me explico por qué muchos de ellos no han sido demandados como delincuentes profesionales y puestos en la cárcel.
Un joven ginecólogo que trabajaba en un dispensario médico rural me comentaba que desde la Secretaría de Salud y sus diversas dependencias, venían indicaciones muy precisas. En resumen se les señalaba más o menos lo siguiente: “En esta clínica se deben practicar tal número de ligaduras, tantas vasectomías, colocar tal número de dispositivos intrauterinos, distribuir tantos miles de preservativos y píldoras anticonceptivas o microabortivas, etc”.
Pero el asunto no terminaba allí, también recibían instrucciones para que, después de los partos, a las mujeres indígenas o de bajos recursos, se les ligaran las trompas sin su consentimiento ni el de su marido. Con tal atropello a la dignidad y a los derechos humanos, le pareció conveniente, además de enviar una carta de queja formal a los directivos de la clínica, presentar su renuncia.
No hace mucho tiempo, Lourdes, esposa de mi amigo Ricardo, quienes son muy felices con sus seis hijos, me comentaba que –en no pocas ocasiones– en plena calle y a la luz del día, en la Ciudad de México, cuando va en la camioneta con todos los hijos, se le emparejan otros automóviles, con algunas mujeres adentro, y le comienzan a gritar:
“¡Cochina! ¡Irresponsable!”. En plan de soez reclamo por tener muchos hijos, y en una actitud de delirante fanatismo.
Lourdes, como es una persona con buena educación, nunca les contesta. Pero me decía que lo primero que le viene a la cabeza es que son esas mismas mujeres que la insultan en la calle, las que se envilecen dándole un uso perverso a su matrimonio; buscando únicamente el placer sexual y rechazando el tener hijos. Naturalmente, muchas de ellas terminan divorciándose, siendo infieles o viviendo en unión libre.
Cada hijo es un maravilloso tesoro, un increíble regalo, una prueba de confianza del mismo Dios que continúa, a través de los padres, con su portentosa obra creadora. El Papa Juan Pablo II afirmaba con mucha razón: “No tengáis miedo a los hijos que puedan venir; ellos son el don más precioso del matrimonio. No os neguéis a traer invitados al Banquete de la Vida Eterna”.
Una familia numerosa es el resultado de una generosidad a veces heroica, fruto de una magnanimidad que lleva a valorar en tanto el don de la vida, que cualquier sacrificio parece proporcionalmente pequeño comparado con el infinito valor de un ser humano y su destino eterno.
El hombre está constituido por una parte corporal y otra espiritual. La imagen de Dios está presente en todo hombre porque está hecho a “imagen y semejanza de su Creador” (Cfr. Génesis 1, 27) y dotado de un alma que es espiritual e inmortal. Por lo tanto, tiene una gran dignidad como persona y, por vocación, todo ser humano está llamado a la bienaventuranza divina. ¡Muchas veces se pierde de vista esta maravillosa realidad!
La decisión de formar, si Dios quiere, una familia numerosa, es algo muy grato al Señor. Las familias numerosas son una excelente manifestación de fe y amor, y una escuela de virtudes para padres y hermanos.
Además, la sociedad –incluso en aspectos materiales, como las energías para el trabajo o la equitativa distribución de la riqueza– es de ordinario beneficiada inmediatamente por el bien de la natalidad.
La restricción de los nacimientos –como atestigua la historia– ha llevado a muchos pueblos a la decadencia moral y a la extinción física.
En conclusión, el tema de la natalidad, como cualquier otro referente a la vida humana, hay que considerarlo por encima de las perspectivas parciales de orden biológico, psicológico, demográfico o sociológico.
Más bien, hay que considerarlo a la luz de una visión integral del hombre y de su vocación, que no es únicamente natural y terrena, sino también sobrenatural y eterna.
Comentarios al autor: respinoza@yoinfluyo.com
Cortesia; Catholic.net
VII. ¿Qué hacer frente al New Age?
Fuente: Buenanueva.net
Autor: P. Alfonso Alfonzo Vaz
¿Qué hacer frente al New Age?
1. Darnos cuenta de que "nuestra lucha no es contra fuerzas humanas ... nos enfrentamos con los espíritus y las fuerzas sobrenaturales del mal. Por eso tomemos las armas de Dios para poder resistir las maniobras del Diablo" (Ef. 6, 10-13).
2. El New Age no se puede combatir principalmente con ideas y discusiones, aunque es bueno organizar conferencias, distribuir material escrito y grabado, sobre todo para aquéllos que desean realmente buscar la verdad. 3. Una de las "armas de Dios", tal vez la más importante es la oración, especialmente la oración mística o contemplativa.
Hay que "desengavetar" y redescubrir a los Místicos de la Iglesia, principalmente a Santa Teresa, San Juan de la Cruz, Santa Teresita del Niño Jesús, por nombrar sólo los Carmelitas. Ha habido por años el concepto errado de que la Contemplación es sólo para unas poquísimas almas escogidas. Pero dice Sta. Teresa de Jesús, que la oración contemplativa es la "Fuente de Agua Viva" que promete Jesús a todos en el pasaje con la samaritana. Dice la Santa Carmelita, Doctora de la Iglesia, que no dijo Jesús vengan que a unos daré de beber y a otros no, sino que dijo: "Todo el que beba de esta agua que Yo le daré no volverá a tener sed ... y se hará en él manantial de agua que brotará para darle vida eterna" (Jn. 4, 13).
4. El Rosario como arma. El Rosario es la cadena con la cual la Santísima Virgen María atará al Demonio. Por eso es tan importante esta oración diariamente y preferiblemente en familia o por lo menos entre dos personas en el hogar. Donde hay Rosario no puede penetrar el Demonio, por aquello que dijo el Creador a la Serpiente: "Pondré enemistad entre tí y la Mujer ..." (Gen. 3, 15)
5. Misa y Comunión frecuentes, de ser posible, diarias.
6. Confesión al menos mensual y, por supuesto, cuando se esté en pecado grave.
7. Consagración diaria a los Sagrados Corazones de Jesús y de María, cuidando consagrar especialmente la libertad, para que Dios Nuestro Señor pueda hacer en nosotros según Su Voluntad.
8. Penitencia y Ascetismo: La Virgen está pidiendo el ayuno a pan y agua al menos un día a la semana, pero preferiblemente Miércoles y Viernes. Sin embargo, se puede ayunar en otras formas: de dulce, de cigarrillos, de TV, de gustos y deseos, etc.
9. Oración en Grupos: Hay que fomentar la oración en grupos dentro de las comunidades eclesiales: en los grupos de apostolado, en las Iglesias, en las Parroquias, entre los vecinos y entre los amigos. Preferiblemente esta oración debe estar centrada alrededor del Rosario y de la Consagración a los Sagrados Corazones, y dejando un rato de silencio para la Oración de Contemplación, sabiendo que la Contemplación es un don de Dios y que lo más que podemos hacer de nuestra parte es desearla y buscarla en el silencio, pero Dios la da cómo quiere y cuándo quiere.
En la Oración en Grupo se mueve el Espíritu Santo con gran vigor. El Señor suele derramarse con la gracia de la Contemplación. También pueden darse gracias carismáticas, las cuales no hay que buscar, pero tampoco hay que rechazar si Dios, en su Infinita Sabiduría y Amor, las regala. Siempre habrá que discernirlas, pero no hay que "apagar el Espíritu", sino "examinar todo quedándonos con lo bueno" (1a. Tes. 5, 19-21).
10. Fomentar la Oración ante el Santísimo Sacramento del Altar, reanudando la Adoración al Santísimo.
11. Fomentar la Comunión Reparadora de los Primeros Viernes y la Oración y Comunión Reparadora de los Primeros Sábados.
12. Orar por las personas que han caído en algunas de las manifestaciones del New Age.
¡ESTO ES MUY IMPORTANTE!
13. CRUZADA PERMANENTE DE ORACION Y AYUNO para luchar contra los errores y herejías que integran el New Age:
Ante el New Age parece urgente orar y ayunar, unidos todos en una Cruzada contra los errores y herejías que se propagan en el mundo entero, que no son otra cosa que la gran estocada que el Maligno quiere inflingir en el Cuerpo Místico de Cristo que es Su Iglesia.
La oración es el medio adecuado para vencer las malas intenciones del Enemigo. Estos errores y herejías están llevando a muchos a perder la Fe que nos dejó Jesucristo, y con su difusión se quiere socavar los fundamentos mismos de la Iglesia. Es necesario orar por todas las personas que han caído y por las que siguen cayendo en esta trampa del Demonio, para que el Todopoderoso en Su Infinito Amor y Misericordia se apiade de ellos. Debemos estar seguros en que la victoria final es de Jesucristo "Tú eres Pedro -piedra, roca- y sobre esta piedra edificaré Mi Iglesia, y las fuerzas del Infierno no la podrán vencer" (Mt. 16, 18 ).
El ayuno es un ingrediente adicional y necesario en esta Cruzada. Ayunar, no por mero ascetismo o como penitencia. Ayunar por amor: amor a los que están cayendo en estos errores, almas que son de Dios y que pueden perderse, sabiendo que el ayuno -más que una ofrenda que nosotros damos a Dios- es una gracia que El nos otorga, si la deseamos, si se la pedimos. De esta manera nuestro ayuno se convierte en un acto de amor a nuestro Creador y Señor y a nuestros hermanos. Sólo con la oración y el ayuno puede combatirse el Mal. Ya que esta lucha no es contra fuerzas humanas, sino contra los espíritus y las fuerzas sobrenaturales del Mal, empuñemos las armas de Dios para poder resistir las maniobras del Diablo (cfr. Ef. 6, 10-13).
La Cruzada Permanente que se puede acompañar de ayuno a pan y agua.
Adicionalmente a esta Cruzada Permanente, o como alternativa, sería muy conveniente ofrecer al menos un Padre Nuestro, Ave María y Gloria diariamente por esta Cruzada de Oración y Ayuno que busca combatir los errores y herejías que se propagan a través del New Age.
Benedicto XVI: Posición de la Iglesia frente al SIDA
Fuente: Agencia católica de Noticias México Autor: .
El Papa responde a los periodistas en su viaje por Africa Hablando en concreto sobre el SIDA y la posición de la Iglesia católica, considerada por algunos poco realista y eficaz para afrontarlo, el Santo Padre dijo:
"Yo creo que la realidad más eficaz y más presente en el frente de la lucha contra el SIDA sea precisamente la Iglesia católica, con sus movimientos. (...) Diría que este problema no se puede superar solo con eslóganes publicitarios. (...) Si los africanos no se ayudan entre ellos, no se puede resolver el problema con la distribución de preservativos. Al contrario, se corre el peligro de aumentar el problema. La solución solo se puede encontrar con un doble compromiso: el primero es humanizar la sexualidad, o sea, una renovación espiritual y humana que lleve aparejada una forma nueva de comportarse unos con otros y, en segundo lugar, una amistad verdadera también y sobre todo con las personas que sufren; la disponibilidad, aunque cueste sacrificios y renuncias personales, para estar con los que sufren".
LA SEPARACIÒN DEL PLAN DE DIOS CREADOR; CAUSA DESORDEN.
Fuente: Vatican Information Service
Autor: Vatican Information Service
Benedicto XVI elogió "el majestuoso esplendor de la belleza natural de Australia", que "suscita un sentido profundo de temor reverencial, como una rápida ojeada a la historia de la creación que narra la Génesis: la luz y las tinieblas, el sol y la luna, las aguas, la tierra y las criaturas. Todo eso es bueno a los ojos de Dios". Pero "hay heridas que marcan la superficie de la tierra: la erosión, la deforestación, el derroche de los recursos minerales y marinos para alimentar un consumismo insaciable" y (...) no sólo el ambiente natural, sino el social, el hábitat que creamos, tiene cicatrices: heridas que indican que algo no va bien, (...) un veneno que amenaza con corroer lo que es bueno, plasmar de nuevo lo que somos y distorsionar el fin para el que fuimos creados. Los ejemplos abundan, los más patentes son el alcohol y el abuso de drogas, la exaltación de la violencia y la degradación sexual, presentados a menudo en la televisión e Internet como diversión". "Me pregunto -observó el Papa- cómo podría alguien explicar a las personas víctimas de la violencia o de la explotación sexual que esas tragedias, reproducidas de forma virtual, se consideran sencillamente una "diversión". Hay algo siniestro que brota del hecho de que la libertad y la tolerancia se separan muy a menudo de la verdad. Todo ello se alimenta de la idea, ampliamente difundida en nuestra época, de que no hay una verdad absoluta que guíe nuestra vida. El relativismo, dando valor a todo sin discriminación, ha hecho que "la experiencia" sea lo más importante".
La vida no es una simple sucesión de hechos y experiencias "¡La vida no está gobernada por la suerte, no es casual! -exclamó-. Vuestra existencia personal ha sido querida y bendecida por Dios y tiene una finalidad. La vida no es una simple sucesión de hechos y experiencias. (...) Es una búsqueda de la verdad, del bien, de la belleza. Con ese fin tomamos nuestras decisiones, ejercemos nuestra libertad y, en esto, en la verdad, en el bien y en la belleza, encontramos la felicidad y la alegría. No os dejéis engañar por los que ven en vosotros simples consumidores en un mercado de posibilidades indiferenciadas, donde la elección en sí misma se convierte en bien, la novedad se hace pasar por belleza y la experiencia subjetiva suplanta a la verdad. "Cristo ofrece más. Ofrece todo. Sólo él, que es la Verdad, puede ser el Camino y por lo tanto la Vida", pero "la tarea de ser testigos hoy es difícil. Muchos pretenden que Dios se deje al margen y que la religión y la fe, oportunas para los individuos, se excluyan de la vida pública o se usen sólo para seguir fines pragmáticos limitados. Esta visión secularizada intenta explicar la vida humana y plasmar la sociedad con pocas o con ninguna referencia al Creador. Se presenta como una fuerza neutral, imparcial y respetuosa de cada uno. En realidad, como toda ideología, el secularismo impone una visión global. Si Dios es irrelevante en la vida pública, la sociedad podrá ser plasmada según una imagen privada de Dios y las discusiones y las políticas relativas al bien común se llevarán a cabo basándose más en las consecuencias que en los principios enraizados en la verdad". Sin embargo, advirtió el pontífice, "la experiencia demuestra que la separación del plan de Dios creador causa un desorden que tiene repercusiones inevitables sobre el resto de la creación. Cuando se eclipsa a Dios, nuestra capacidad de reconocer el orden natural, el fin y el bien comienza a desvanecerse". El Santo Padre invitó a los jóvenes a "estar alerta a los signos de dar la espalda a la estructura moral que Dios ha dado a la humanidad" y a "reconocer que la dignidad innata del individuo se asienta en su identidad más profunda, como imagen del Creador y que, por eso, los derechos humanos son universales, basados en la ley natural y no en algo que depende de negociaciones o condescendencia, ni tanto menos del compromiso. Así llegamos a pensar en el puesto que ocupan en nuestra sociedad los pobres, los ancianos, los inmigrantes, los que no tienen voz. ¿Cómo puede ser que la violencia doméstica atormente a tantas madres y a tantos niños? ¿Cómo es posible que (...) el seno materno se haya convertido en lugar de violencia innombrable?". "La creación de Dios es única y buena. La preocupación por la no violencia, el desarrollo sostenible, la justicia y la paz, el cuidado del medio ambiente, son de importancia vital para la humanidad. Pero no podemos comprender todo ello si prescindimos de una reflexión sobre la dignidad innata de la vida humana desde su concepción hasta la muerte natural, dignidad otorgada por Dios y por lo tanto inviolable". "Nuestro mundo está cansado de la avidez, de la explotación, de la división, del tedio de falsos ídolos y respuestas parciales, y de la pena de falsas promesas- concluyó Benedicto XVI-. Nuestro corazón y nuestra mente anhelan una visión de la vida donde reine el amor, donde los dones se compartan, se edifique la unidad, la libertad encuentre su significado en la verdad y la identidad se encuentre en una comunión respetuosa. ¡Esta es obra del Espíritu Santo! ¡Esta es la esperanza que ofrece el Evangelio de Jesucristo!".
Cortesia; Catholic.net para bioetica
19/11/2008
Realidad - Aprende a Defender tu Fe
Mensaje Importante
Familias Católicas12 de febrero de 2009
Dios en familia
Fuente: Catholic.net Autor: P. Fernando Pascual
“Papá, ¿tú crees en Dios?” Juanito, con sus 6 años, pone a papá en su serio problema. Mamá sonríe, porque sabe que, aunque no se vea, su esposo cree en lo escondido de su corazón. Lo que pasa es que está todo el día muy ocupado, y no se nota mucho su fe cuando está entre los suyos...
Preguntas como la de Juanito ponen un reto a toda familia que sea verdaderamente cristiana. ¿Cómo enseñar la fe en casa? Hay muchos modos ingeniosos de hacerlo, pero lo principal no es enseñar únicamente una serie de verdades, sino ayudar a descubrir, muy cerca de nosotros, a Dios.
La primera lección, la más fundamental, es la del amor en familia. Los niños captan mucho más de lo que creemos. Si ven que papá y mamá se quieren, se respetan, tienen un cariño fresco y alegre; si ven en los padres a auténticos enamorados; si descubren que saben estar cerca de los hijos a la hora de la alegría o del dolor, en la enfermedad o en los estudios, en el juego o en la televisión; si los ven así, padres “muy padres”, acogerán con mucha facilidad lo que puedan decir sobre la bondad de Dios, sobre su misericordia, sobre Jesucristo salvador, sobre la Virgen, nuestra Madre, sobre la Iglesia.
La segunda lección arranca de la naturaleza, de este planeta y este universo maravilloso en el que vivimos. El mundo está lleno de mensajes que nos permiten vislumbrar el amor de Dios. Pero se necesita la clave de lectura adecuada a cada niño, a su edad y psicología. Hoy mamá le dice al más pequeño: “¿Ves cómo toma agua este pajarillo? Baja la cabeza, sorbe un poquito, y la levanta para darle gracias a Dios”. Mañana papá le dice al “preguntón” de 6 años: “Mira, Juanito, ¿tú sabes por qué puedes preguntar tanto? Porque tú estás aquí, y yo estoy aquí. Y los dos estamos aquí porque Dios nos ha amado, y ahora podemos hablarnos...”
El otro día la niña más grande, de 13 años, viene con problemas sobre la evolución que acaban de explicarle en la escuela. Papá y mamá toman una fotografía de una mariposa o un esquema del libro de biología donde se explica el sistema nervioso de una rana. Luego cogen un puñado de tierra o varias piedras de distintos minerales. “Mira, Rosa, algunos científicos quieren saber cómo se hizo todo. Y tienen la ilusión de llegar a una explicación fácil, sencilla, en la que no quede prácticamente espacio para Dios. Así, creen que de tierra, minerales, sol, viento, fuego, y otras casualidades, pueden nacer primero seres muy pequeños, como las bacterias, y luego seres más complicados, como esta rana o esta mariposa. Pero nosotros creemos que es difícil que todo sea por casualidad. Detrás de estos colores de las alas de la mariposa, ¿no es posible que exista un proyecto de Dios, un sueño de amor, un deseo de hacer más hermoso el mundo?”
Desde luego, la respuesta no es siempre sencilla. Algunos maestros de la escuela creen en la evolución como si fuese un dogma de fe, cuando todavía hay tantas teorías y tantos problemas por resolver a la hora de explicar más o menos bien la “evolución”... La casualidad puede explicar muy poco, y, desde luego, no puede explicar el amor. Los padres aman a sus hijos no porque les obliguen los átomos, sino porque son libres y hay algo (mucho) de bondad en sus corazones.
La tercera lección es la de vivir como amigos de Cristo. Quizá lo hemos escuchado alguna vez en el catecismo: nadie llega al Padre sin hacerlo por medio de Jesús. Esto hay que vivirlo como una experiencia personal, y hay que enseñarlo a los hijos. El momento central es la misa. Siempre que no se moleste a los de al lado, qué hermosa es la familia en la que papá y mamá van explicando, en voz baja, las distintas partes de la misa a sus hijos pequeños mientras están allí, “en directo”. El niño que ve a sus padres comulgar, que los ve rezar, que los ve acercarse a la confesión, donde Cristo perdona los pecados, no puede no encenderse de deseos de llegar pronto a estar cerca de Jesús.
Además, siempre existe la ocasión de hacer presente a Jesús en casa. Unas veces, sin ser aburridos, se tratará de leer el Evangelio y comentarlo juntos. Los niños captan, con una profundidad que no imaginamos, el mensaje sencillo y claro de Jesús, sus parábolas, su mandamiento del amor. Otras veces, será dedicar un momento para rezar en familia. Tal vez comienza mamá, sigue papá, y luego los pequeños: cada uno hace su oración espontánea, sencilla, al Padre por medio de Cristo. Será muy bueno aprender a agradecer, con una oración, el don de la comida, o un regalo, o una enfermedad.
La siguiente anécdota refleja lo mucho que puede crecer, en su fe, cada uno de los hijos. Hace muchos años un sacerdote encontró a un niño de casi seis años. El sacerdote se dio cuenta de que el niño conocía muy bien el catecismo, y quiso preguntarle sobre otros temas. La conversación entre los dos fue la siguiente:
-¿Con quién hablas cuando rezas? -Hablo con el Señor. -¿Y cómo hablas con el Señor? -Hablo con El como hablo con mamá. -¿A quién rezas? -A Dios, a Jesús, a la Virgen, a los ángeles y a los santos. -¿Qué harás cuando seas mayor? -Lo que quiera el Señor. -¿Y cómo vas a saber lo que Dios quiere de ti? -Me lo dirá al corazón, o me lo dirá a través de mamá, o por medio del párroco que me confiesa. -¿Eres tan pequeño, y ya te confiesas? ¿Y de qué te confiesas? -De mis pecados. -Pero... si eres tan pequeño, ¡no haces pecados! El niño bajó los ojos y dijo con un susurro: -Hago travesuras, pero las confieso, y Dios me perdona... El sacerdote preguntó en seguida a la mamá del niño: ¿Cómo le ha enseñado estas cosas? La mamá contestó con sencillez: “Un poco cada día: mientras se viste, mientras desayuna, cuando por la noche tarda en dormirse, o cuando sale conmigo, le hablo de Dios, y así, poco a poco, comienza a amar al Señor”.
Este niño había aprendido mucho, porque había tenido buenos maestros en casa. Entre las cosas que le enseñaron, descubrió esa gran verdad cristiana: Dios nos perdona. Dios no es un Dios de la venganza, sino un Dios misericordioso. Este descubrimiento es un faro de luz que ilumina toda una vida, y nos hace decir, cuando somos mayores, “¡gracias!” a nuestros padres porque nos dieron el regalo más grande: el regalo de la fe y de la esperanza.
Si tienes algo que compartir con nosotros visita los FOROS DE CATHOLIC NET donde siempre encontrarás a alguien al otro lado de la pantalla, que agradecerá tus comentarios y los enriquecerá con su propia experiencia. Comentarios al autor: P. Fernando Pacual
Catholic.net busca unir los esfuerzos de todos los católicos en la red, con el fin de dar una mayor visibilidad y promoción al trabajo evangelizador que realizan las diversas instituciones y realidades eclesiales en Internet, brindando además, servicios de alta calidad y contenidos fieles al Magisterio de la Iglesia.
---------- Mensaje reenviado ----------De: Catholic.net <mruano@catholic.net>Fecha: 12 de febrero de 2009 3:35Asunto: Familias Católicas - Dios en familiaPara: familia@lists.catholic.net- Mostrar texto citado -
Dios en familia
Fuente: Catholic.net Autor: P. Fernando Pascual
“Papá, ¿tú crees en Dios?” Juanito, con sus 6 años, pone a papá en su serio problema. Mamá sonríe, porque sabe que, aunque no se vea, su esposo cree en lo escondido de su corazón. Lo que pasa es que está todo el día muy ocupado, y no se nota mucho su fe cuando está entre los suyos...
Preguntas como la de Juanito ponen un reto a toda familia que sea verdaderamente cristiana. ¿Cómo enseñar la fe en casa? Hay muchos modos ingeniosos de hacerlo, pero lo principal no es enseñar únicamente una serie de verdades, sino ayudar a descubrir, muy cerca de nosotros, a Dios.
La primera lección, la más fundamental, es la del amor en familia. Los niños captan mucho más de lo que creemos. Si ven que papá y mamá se quieren, se respetan, tienen un cariño fresco y alegre; si ven en los padres a auténticos enamorados; si descubren que saben estar cerca de los hijos a la hora de la alegría o del dolor, en la enfermedad o en los estudios, en el juego o en la televisión; si los ven así, padres “muy padres”, acogerán con mucha facilidad lo que puedan decir sobre la bondad de Dios, sobre su misericordia, sobre Jesucristo salvador, sobre la Virgen, nuestra Madre, sobre la Iglesia.
La segunda lección arranca de la naturaleza, de este planeta y este universo maravilloso en el que vivimos. El mundo está lleno de mensajes que nos permiten vislumbrar el amor de Dios. Pero se necesita la clave de lectura adecuada a cada niño, a su edad y psicología. Hoy mamá le dice al más pequeño: “¿Ves cómo toma agua este pajarillo? Baja la cabeza, sorbe un poquito, y la levanta para darle gracias a Dios”. Mañana papá le dice al “preguntón” de 6 años: “Mira, Juanito, ¿tú sabes por qué puedes preguntar tanto? Porque tú estás aquí, y yo estoy aquí. Y los dos estamos aquí porque Dios nos ha amado, y ahora podemos hablarnos...”
El otro día la niña más grande, de 13 años, viene con problemas sobre la evolución que acaban de explicarle en la escuela. Papá y mamá toman una fotografía de una mariposa o un esquema del libro de biología donde se explica el sistema nervioso de una rana. Luego cogen un puñado de tierra o varias piedras de distintos minerales. “Mira, Rosa, algunos científicos quieren saber cómo se hizo todo. Y tienen la ilusión de llegar a una explicación fácil, sencilla, en la que no quede prácticamente espacio para Dios. Así, creen que de tierra, minerales, sol, viento, fuego, y otras casualidades, pueden nacer primero seres muy pequeños, como las bacterias, y luego seres más complicados, como esta rana o esta mariposa. Pero nosotros creemos que es difícil que todo sea por casualidad. Detrás de estos colores de las alas de la mariposa, ¿no es posible que exista un proyecto de Dios, un sueño de amor, un deseo de hacer más hermoso el mundo?”
Desde luego, la respuesta no es siempre sencilla. Algunos maestros de la escuela creen en la evolución como si fuese un dogma de fe, cuando todavía hay tantas teorías y tantos problemas por resolver a la hora de explicar más o menos bien la “evolución”... La casualidad puede explicar muy poco, y, desde luego, no puede explicar el amor. Los padres aman a sus hijos no porque les obliguen los átomos, sino porque son libres y hay algo (mucho) de bondad en sus corazones.
La tercera lección es la de vivir como amigos de Cristo. Quizá lo hemos escuchado alguna vez en el catecismo: nadie llega al Padre sin hacerlo por medio de Jesús. Esto hay que vivirlo como una experiencia personal, y hay que enseñarlo a los hijos. El momento central es la misa. Siempre que no se moleste a los de al lado, qué hermosa es la familia en la que papá y mamá van explicando, en voz baja, las distintas partes de la misa a sus hijos pequeños mientras están allí, “en directo”. El niño que ve a sus padres comulgar, que los ve rezar, que los ve acercarse a la confesión, donde Cristo perdona los pecados, no puede no encenderse de deseos de llegar pronto a estar cerca de Jesús.
Además, siempre existe la ocasión de hacer presente a Jesús en casa. Unas veces, sin ser aburridos, se tratará de leer el Evangelio y comentarlo juntos. Los niños captan, con una profundidad que no imaginamos, el mensaje sencillo y claro de Jesús, sus parábolas, su mandamiento del amor. Otras veces, será dedicar un momento para rezar en familia. Tal vez comienza mamá, sigue papá, y luego los pequeños: cada uno hace su oración espontánea, sencilla, al Padre por medio de Cristo. Será muy bueno aprender a agradecer, con una oración, el don de la comida, o un regalo, o una enfermedad.
La siguiente anécdota refleja lo mucho que puede crecer, en su fe, cada uno de los hijos. Hace muchos años un sacerdote encontró a un niño de casi seis años. El sacerdote se dio cuenta de que el niño conocía muy bien el catecismo, y quiso preguntarle sobre otros temas. La conversación entre los dos fue la siguiente:
-¿Con quién hablas cuando rezas? -Hablo con el Señor. -¿Y cómo hablas con el Señor? -Hablo con El como hablo con mamá. -¿A quién rezas? -A Dios, a Jesús, a la Virgen, a los ángeles y a los santos. -¿Qué harás cuando seas mayor? -Lo que quiera el Señor. -¿Y cómo vas a saber lo que Dios quiere de ti? -Me lo dirá al corazón, o me lo dirá a través de mamá, o por medio del párroco que me confiesa. -¿Eres tan pequeño, y ya te confiesas? ¿Y de qué te confiesas? -De mis pecados. -Pero... si eres tan pequeño, ¡no haces pecados! El niño bajó los ojos y dijo con un susurro: -Hago travesuras, pero las confieso, y Dios me perdona... El sacerdote preguntó en seguida a la mamá del niño: ¿Cómo le ha enseñado estas cosas? La mamá contestó con sencillez: “Un poco cada día: mientras se viste, mientras desayuna, cuando por la noche tarda en dormirse, o cuando sale conmigo, le hablo de Dios, y así, poco a poco, comienza a amar al Señor”.
Este niño había aprendido mucho, porque había tenido buenos maestros en casa. Entre las cosas que le enseñaron, descubrió esa gran verdad cristiana: Dios nos perdona. Dios no es un Dios de la venganza, sino un Dios misericordioso. Este descubrimiento es un faro de luz que ilumina toda una vida, y nos hace decir, cuando somos mayores, “¡gracias!” a nuestros padres porque nos dieron el regalo más grande: el regalo de la fe y de la esperanza.
Si tienes algo que compartir con nosotros visita los FOROS DE CATHOLIC NET donde siempre encontrarás a alguien al otro lado de la pantalla, que agradecerá tus comentarios y los enriquecerá con su propia experiencia. Comentarios al autor: P. Fernando Pacual
Catholic.net busca unir los esfuerzos de todos los católicos en la red, con el fin de dar una mayor visibilidad y promoción al trabajo evangelizador que realizan las diversas instituciones y realidades eclesiales en Internet, brindando además, servicios de alta calidad y contenidos fieles al Magisterio de la Iglesia.
---------- Mensaje reenviado ----------De: Catholic.net <mruano@catholic.net>Fecha: 12 de febrero de 2009 3:35Asunto: Familias Católicas - Dios en familiaPara: familia@lists.catholic.net- Mostrar texto citado -
San Lucas 17, 20-25
En aquel tiempo, a unos fariseos que le preguntaban cuándo iba a llegar el reino de Dios Jesús les contestó: "El reino de Dios no vendrá espectacularmente, ni anunciarán que está aquí o está allí; porque mirad, el reino de Dios está dentro de vosotros." Dijo a sus discípulos: "Llegará un tiempo en que desearéis vivir un día con el hijo del hombre, y no podréis. Si os dicen que está aquí o está allí, no os vayáis detrás. como el fulgor del relámpago brilla de un horizonte a otro, así será el Hijo del hombre en su día. Pero antes tiene que padecer mucho y ser reprobado por esta generación"
San Pablo a los Tesalonicenses 5, 1-6
En lo referente al tiempo y a las circunstancias no necesitáis, hermanos, que os escriba. Sabéis perfectamente que el día del señor llegará como un ladrón en la noche. Cuando estén diciendo:"Paz y seguridad", entonces, de improviso, les sobrevendrá la ruina, como los dolores de parto a la que está encinta, y no podrán escapar. Pero vosotros, hermanos, no vivís en tinieblas, para que ese día no os sorprenda como un ladrón, por que todos sois hijos de la luz e hijos del día; no lo sois de la noche ni de las tinieblas. Así, pues, no durmamos como los demás, sino estemos vigilantes y despejados.
El apóstol quiere que estemos siempre listos y preparados para la venida de Jesús, con fe, amor y con un corazón avivado con el fuego de la esperanza y de la vida futura. Ese día no lo sabemos, tampoco el de nuestra muerte. Un día en el cielo puede ser como 1000 años en la tierra y viceversa. por esto, no se trata de un tiempo cronológico, sino estar vigilantes y preparados en la gracia santíficante, para ese momento. Momento que no es más que nuestra propia muerte. Reflexión Minutos de Amor, Domingo, 16 Nov.
05/11/2008
15/10/2008
13/10/2008
Aborto
Dura Realidad con Eduardo Verastegui. tema tratado El Aborto
No es el horror de la gente mala; sino la indiferencia de la gente buena, lo que nos debe de preocupar.
No es el horror de la gente mala; sino la indiferencia de la gente buena, lo que nos debe de preocupar.
03/10/2008
02/10/2008
30/09/2008
Citas Biblicas; De lo provechoso de la Sabiduria Celestial en cuanto a la Sabiduria Humana
I Corinthios, II, 1-5,8-9,13
Yo pues hermanos mios, cuando fuí a vosotros a predicaros el testimonio o evangelio de cristo, no fui con sublimes discursos, ni sabiduria humana.2 Puesto que no me he preciado de saber otra cosa entre vosotros, sino a jesus, y este crucificado. 3 Y mientras estuve ahí entre vosotros, estuve siempre con mucha pusilanimidad o humillacion, mucho temor y en continuo susto:4 Y mi modo de hablar, y mi predicación, no fue con palabras persuasivas de humano saber, pero si con los efectos sensibles del espiritu y de la virtud de Dios: 5 Para que vuestra fe no estribe en saber de hombres, sin en el poder de Dios. 8 sabiduria que ninguno de los principes de este siglo ha entendido:que si la hubiesen entendido nunca hubiesen crucificado al señor de la gloria:9 Y del cual está escrito Ni ojo vio, ni oreja oyo, ni pasó a hombre por pensamineto cuales cosas tiene Dios preparadas para aquellos que le aman. 13 las cuales por eso tratamos no con palabras estudiadas de humana ciencia, sino conforme nos enseña el espiritu de Dios
San juan, IX, 39-41
Y añadio Jesus: Yo vine a este mundo á ejercer un justo juicio, para que los que no ven vean: y los que ven ó soberbios presumen ver queden ciegos.40, oyeron esto algunos phariseos, que estaban con él, y le dijeron: pues que ¿nosotros somos tambien ciegos? Respondióles jesus: si fueras ciegos, no tendriaís pecado: pero por lo mismo que decís Nosotros vemos, y os juzgais muy instruidos, por eso vuestro pecado persevera en vosotros.
Epistola San Pablo A los Efesios, IV, 13,14,17 - 24
Hasta que arribemos todos a la unidad de una misma fe, y de un mismo conocimiento del hijo de Dios, al estado de un varon perfecto, á la medida de la edad perfecta segun la cual Christo se ha de formar misticamente en nosotros:14 por manera que ya no seamos niños fluctuantes,ni nos dejemos llevar aquí y allá de todos los vientos y opiniones humanas por la malignidad de los hombres, que engañan con astucia para introducir al error. 17 Os advierto pues, y yo os conjuro de parte del señor, que ya no vivais como todavia viven los otros gentiles que proceden en su conducta segun la vanidad de sus pensamientos, 18 teniendo oscurecido y lleno de tinieblas el entendimiento, ajenos enteramente de vivir segun Dios, por la Ignorancia en la que estan, á causa de la ceguedad ó dureza de su corazón. 19 los cuales no teniendo ninguna esperanza, se abandonan á la disolución, para zambullirse con un ardor insaciable en toda suerte de impurezas. 20 Pero en cuanto a vosotros no es eso lo que habeis aprendido en la escuela de Jesucristo, 21 pues en ella habeis oido predicar y apredido segun la verdad de su doctrina. 22 A desnudaros del hombre viejo segun el cual habeis vivido en nuestra vida pasada, el cual se vicia siguiendo la ilusion de las pasiones 23 Renovaos pues ahora en el espiritu de vuestra mente ó interior de vuestra alma, 24 y revestíos del hombre nuevo, que ha sido creado conforme a la imagen de Dios en justicia y santidad verdadera.
Yo pues hermanos mios, cuando fuí a vosotros a predicaros el testimonio o evangelio de cristo, no fui con sublimes discursos, ni sabiduria humana.2 Puesto que no me he preciado de saber otra cosa entre vosotros, sino a jesus, y este crucificado. 3 Y mientras estuve ahí entre vosotros, estuve siempre con mucha pusilanimidad o humillacion, mucho temor y en continuo susto:4 Y mi modo de hablar, y mi predicación, no fue con palabras persuasivas de humano saber, pero si con los efectos sensibles del espiritu y de la virtud de Dios: 5 Para que vuestra fe no estribe en saber de hombres, sin en el poder de Dios. 8 sabiduria que ninguno de los principes de este siglo ha entendido:que si la hubiesen entendido nunca hubiesen crucificado al señor de la gloria:9 Y del cual está escrito Ni ojo vio, ni oreja oyo, ni pasó a hombre por pensamineto cuales cosas tiene Dios preparadas para aquellos que le aman. 13 las cuales por eso tratamos no con palabras estudiadas de humana ciencia, sino conforme nos enseña el espiritu de Dios
San juan, IX, 39-41
Y añadio Jesus: Yo vine a este mundo á ejercer un justo juicio, para que los que no ven vean: y los que ven ó soberbios presumen ver queden ciegos.40, oyeron esto algunos phariseos, que estaban con él, y le dijeron: pues que ¿nosotros somos tambien ciegos? Respondióles jesus: si fueras ciegos, no tendriaís pecado: pero por lo mismo que decís Nosotros vemos, y os juzgais muy instruidos, por eso vuestro pecado persevera en vosotros.
Epistola San Pablo A los Efesios, IV, 13,14,17 - 24
Hasta que arribemos todos a la unidad de una misma fe, y de un mismo conocimiento del hijo de Dios, al estado de un varon perfecto, á la medida de la edad perfecta segun la cual Christo se ha de formar misticamente en nosotros:14 por manera que ya no seamos niños fluctuantes,ni nos dejemos llevar aquí y allá de todos los vientos y opiniones humanas por la malignidad de los hombres, que engañan con astucia para introducir al error. 17 Os advierto pues, y yo os conjuro de parte del señor, que ya no vivais como todavia viven los otros gentiles que proceden en su conducta segun la vanidad de sus pensamientos, 18 teniendo oscurecido y lleno de tinieblas el entendimiento, ajenos enteramente de vivir segun Dios, por la Ignorancia en la que estan, á causa de la ceguedad ó dureza de su corazón. 19 los cuales no teniendo ninguna esperanza, se abandonan á la disolución, para zambullirse con un ardor insaciable en toda suerte de impurezas. 20 Pero en cuanto a vosotros no es eso lo que habeis aprendido en la escuela de Jesucristo, 21 pues en ella habeis oido predicar y apredido segun la verdad de su doctrina. 22 A desnudaros del hombre viejo segun el cual habeis vivido en nuestra vida pasada, el cual se vicia siguiendo la ilusion de las pasiones 23 Renovaos pues ahora en el espiritu de vuestra mente ó interior de vuestra alma, 24 y revestíos del hombre nuevo, que ha sido creado conforme a la imagen de Dios en justicia y santidad verdadera.
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